Contaminación electrostática e iones positivos

¿Alguna vez has tenido esa sensación de que se acerca una tormenta? ¿Esa sensación de pesadez, cansancio, dolor de cabeza e incluso dolor de articulaciones?

Esta sensación que denominaremos de “pre-tormenta” sucede porque la diferencia de potencial entre las capas altas de la atmósfera (de carga positiva) y las capas bajas (negativa) se disparan en esos momentos antes de que se desencadene la tormenta que no es más que una herramienta de la naturaleza para restablecer el equilibrio… pero ¿cuál es el equilibrio?

Puesto que este es un blog de divulgación y no científico lo dejaremos en que la corteza terrestre tiene carga negativa o lo que es lo mismo: mayor acumulación de iones negativos mientras que las capas más altas de la atmósfera tienen carga positiva o iones positivos, estas cargas son fluctuantes y, cuando la tensión entre unas y otras es muy elevada, se producen las denominadas tormentas eléctricas.

Un ion, positivo o negativo, es un átomo que ha perdido o ganado un electrón y, por lo tanto, ha perdido el equilibrio eléctrico que tenía, a partir de ese instante hará lo posible por recuperar su estado natural de equilibrio

Bien, sería lógico por lo tanto pensar que, dada la evolución y el desarrollo de la biología de cualquier  ser vivo, se haya desarrollado -mayoritariamente cerca de la corteza terrestre-, una atmósfera con predominancia de iones negativos, que es la que nuestro organismo interpreta como saludable.

El aire siempre tiene una determinada concentración de iones, una carga electrostática muy pequeña pero tremendamente importante para el desarrollo de la vida en el planeta.

Es sabido que muchos de los aparatos eléctricos que tenemos en casa -y en el trabajo- liberan, progresivamente, iones positivos al aire que respiramos y, por lo tanto, ionizan el aire. Si a este hecho le sumamos nuestra tendencia a forrar -literalmente- nuestras casas de productos plásticos no conductores (barnices sintéticos en suelos de parquet, pinturas plásticas, moquetas sintéticas, etc.), toda esta contaminación electrostática se acumula y circula por las paredes, suelos y techos de nuestra casa, que genera una atmósfera de carga positiva en la que nuestro organismo no se encuentra cómodo.

Y no es solo que no se encuentre cómodo, es que esta atmósfera no es saludable: Estos iones positivos que respiramos constantemente tratan de recuperar su estado de equilibrio eléctrico y no dudarán en robar el electrón que necesitan de nuestras propias células si tienen la ocasión, no os preocupéis, nuestro organismo es fuerte y puede resistir muchos embites, pero no siempre será así y una exposición prolongada a estos ambientes puede derivar en jaquecas crónicas, depresiones, irritabilidad, etc.

La solución pasa por un lado por ventilar regularmente nuestra vivienda para renovar regularmente el aire que respiramos y, por otro lado, por utilizar materiales naturales que le permitan “respirar”: Pinturas minerales de silicato o cal, parquets naturales con tratamientos de cera, etc, que permitirán que esa carga eléctrica escape al exterior en busca de su añorado equilibrio. Además, si vamos a acometer una reforma o la construcción de una casa, es conveniente diseñar el circuito eléctrico de la vivienda de acuerdo con criterios de disminución de la contaminación electromagnética y electrostática.

Muchas gracias por leernos, para mayor información o consultas dejar vuestros comentarios. Un saludo!!

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